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¿Cuánto tiempo se puede sobrevivir bajo los escombros de un terremoto?

Expertos revelan los factores críticos que determinan la supervivencia de víctimas atrapadas y el margen de tiempo que tienen los rescatistas para actuar.

Por Redacción 2026-06-29 Fuente: BBC Mundo 0 vistas ⏱ calculando…
¿Cuánto tiempo se puede sobrevivir bajo los escombros de un terremoto?

Imagen: BBC Mundo

Lo esencial

  • El 90% de rescates exitosos ocurren dentro de las primeras 72 horas después del colapso estructural
  • El acceso a aire fresco es el factor más crítico para la supervivencia prolongada bajo los escombros
  • Casos documentados muestran supervivencias de hasta 27 días bajo escombros en condiciones excepcionales, como en Haití 2010

Cuando un terremoto devasta una región, cientos o miles de personas quedan atrapadas bajo los escombros de edificios colapsados, enfrentándose a una batalla contra el tiempo. En Venezuela, tras el reciente sismo que sacudió al país, equipos de rescate internacionales trabajan sin descanso para localizar y extraer a las víctimas vivas. Sin embargo, la pregunta que angustia a familias y autoridades es la misma que se han formulado durante décadas los especialistas en operaciones de emergencia: ¿cuánto tiempo realista tiene una persona para sobrevivir bajo los escombros? La respuesta, compleja y variable, depende de múltiples factores que van desde las condiciones físicas del individuo hasta la calidad del aire disponible en su refugio improvisado.

A lo largo de la historia de los desastres naturales, se han documentado casos extraordinarios de supervivencia que desafían las expectativas. El terremoto de Haití en 2010, que causó más de 300,000 muertes, dejó historias notables de personas rescatadas con vida después de 27 días bajo los escombros. En el terremoto de Turquía de 1999, que mató a más de 17,000 personas, se reportaron supervivencias de hasta dos semanas. Estos casos excepcionales, aunque raros, han permitido a los investigadores entender mejor los mecanismos de adaptación del cuerpo humano a situaciones de extrema adversidad y encierro prolongado. Los rescatistas modernos se basan en esta información acumulada para optimizar sus estrategias de búsqueda y establecer prioridades de excavación.

El factor crítico: el tiempo y el acceso al aire

La supervivencia bajo los escombros se mide fundamentalmente en horas y días, siendo el acceso al aire limpio el factor más determinante. Mientras que una persona puede sobrevivir hasta tres semanas sin alimento y tres días sin agua, solo puede resistir entre tres y cinco minutos sin oxígeno. Sin embargo, cuando alguien queda atrapado en un bolsillo o cavidad creada por los escombros, la situación cambia drásticamente. Si existe una fuente de aire fresco, aunque sea limitada, la supervivencia puede extenderse significativamente. Los estudios realizados por organizaciones como la Cruz Roja Internacional establecen que aproximadamente el 90% de los rescates exitosos ocurren dentro de las primeras 72 horas después del colapso, aunque esto representa un margen mucho más estrecho en términos reales de operación efectiva.

Las investigaciones post-desastre han identificado que la mayoría de muertes bajo los escombros ocurren en las primeras 24 a 48 horas, periodo durante el cual la deshidratación extrema, las heridas sin tratar y el shock traumático cobran sus mayores víctimas. Sin embargo, aquellos que logran permanecer en un estado de relativa estabilidad física, en espacios donde pueden adoptar posiciones que no comprometan la circulación sanguínea y donde existe algún flujo de aire, tienen mayores probabilidades de supervivencia extendida. El factor psicológico también juega un papel crucial: la esperanza y la voluntad de vivir han demostrado ser elementos que afectan directamente la tasa metabólica y el consumo de oxígeno del individuo atrapado.

Señales de esperanza para los equipos de rescate

Para los rescatistas y los familiares de las víctimas, existen signos específicos que indican mayor probabilidad de encontrar personas vivas. Los equipos especializados, entrenados en técnicas de búsqueda urbana (USAR, por sus siglas en inglés), buscan indicadores como ruidos, movimientos detectados con equipos acústicos avanzados y espacios huecos que puedan haber preservado bolsas de aire vital. La tecnología ha avanzado significativamente en las últimas dos décadas: drones con cámaras térmicas, detectores de movimiento sísmico y equipos de escaneo penetrante pueden identificar espacios ocupados con mayor precisión, reduciendo el tiempo de búsqueda y aumentando las tasas de rescate exitoso.

La edad, el estado físico previo y las condiciones de salud preexistentes también son variables que los expertos evalúan constantemente. Personas jóvenes, sin enfermedades crónicas y en buena condición física tienen mayores reservas fisiológicas para resistir la deshidratación y el estrés extremo. Paralelamente, la presencia de lesiones graves que causen hemorragia interna reduce drásticamente las posibilidades de supervivencia prolongada. Por esta razón, los protocolos de rescate modernos priorizan no solo la velocidad de excavación sino también la minimización de daño adicional durante la extracción, utilizando técnicas de apuntalamiento y soporte estructural que protegen tanto a los rescatistas como a la víctima potencial.

En conclusión, aunque no existe una respuesta única y definitiva sobre el tiempo de supervivencia bajo los escombros, los datos acumulados de décadas de operaciones de rescate establecen un horizonte claro: las primeras 72 horas son críticas, pero la supervivencia es posible más allá de este periodo en circunstancias favorables. Para Venezuela y cualquier nación afectada por un terremoto, esto significa que la activación inmediata de sistemas de respuesta de emergencia, el despliegue rápido de equipos especializados y la coordinación internacional son literalmente salvavidas. Cada hora invertida en operaciones de rescate bien organizadas puede marcar la diferencia entre tragedias evitables y vidas recuperadas contra todas las probabilidades.