EE.UU. elimina exención de impuestos para compras internacionales menores a 800 dólares
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza pone fin a una política que eximía de aranceles a paquetes pequeños, afectando a millones de compradores online.
Imagen: El Comercio
Lo esencial
- CBP suspende exención de aranceles para paquetes menores de 800 dólares
- Todos los envíos internacionales pagarán impuestos sin excepción
- La medida busca proteger industria local y aumentar recaudación fiscal
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos ha confirmado la suspensión de la exención de impuestos que aplicaba a paquetes internacionales con un valor inferior a 800 dólares. Esta medida marca un cambio significativo en la política aduanal estadounidense y tendrá repercusiones importantes para consumidores y comerciantes que realizan compras en línea desde el extranjero.
Durante años, esta exención —conocida como de minimis— permitía que envíos de bajo valor ingresen al país sin pagar aranceles ni impuestos adicionales. La regla, que había permanecido prácticamente inalterada desde 1930, representaba un beneficio considerable para millones de compradores estadounidenses que adquieren productos internacionales a través de plataformas de comercio electrónico. Sin embargo, las autoridades aduanales argumentan que esta política se había convertido en un obstáculo para la recaudación estatal y generaba una competencia desigual con los vendedores locales.
¿Qué cambia con esta nueva regulación?
A partir de esta confirmación, todos los paquetes internacionales, independientemente de su valor, estarán sujetos al cobro de aranceles e impuestos correspondientes. Esta medida implica que los compradores deberán pagar tasas adicionales por artículos que anteriormente ingresaban sin estos costos. El cambio afecta tanto a compras directas realizadas en tiendas extranjeras como a envíos provenientes de plataformas de comercio transfronterizo popular en América Latina y Asia.
La implementación de esta nueva regla busca fortalecer los ingresos fiscales y proteger a los productores locales estadounidenses de la competencia internacional con menores cargas fiscales. Expertos consideran que la medida también responde a preocupaciones sobre el comercio electrónico desregulado y la necesidad de modernizar las políticas aduanales frente al crecimiento exponencial del comercio digital global. Algunos analistas sugieren que esta decisión podría inspirar cambios similares en otros países desarrollados.
Para los consumidores, esto significa que las compras internacionales serán considerablemente más costosas, ya que además del valor del producto deberán asumir aranceles, impuestos y posibles tasas administrativas. Pequeños negocios que dependen de importaciones de bajo volumen también enfrentarán desafíos operacionales y presupuestarios con esta nueva política.
Las autoridades aduanales estadounidenses informarán próximamente sobre los mecanismos de implementación y las fechas específicas de aplicación. Se espera que haya un período de transición antes de que la medida entre completamente en vigor, aunque por ahora se mantiene confirmada la suspensión de la exención histórica que beneficiaba a millones de compradores en todo el mundo.
Fuente original: El Comercio