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El viaje secreto de Zapatero a Bolivia y la caída del georgiano de la OMT

Un expresidente español, un funcionario internacional y un entramado de negocios cuestionables. La historia de cómo se tejió una red de influencias que terminó en investigación.

Por Redacción 2026-06-28 Fuente: El Mundo ES 0 vistas ⏱ calculando…
El viaje secreto de Zapatero a Bolivia y la caída del georgiano de la OMT

Imagen: El Mundo ES

Lo esencial

  • Zapatero convocó al secretario general de la OMT, Zurab Pololikashvili, para intermediar negocios con empresarios bolivianos utilizando su red internacional
  • Pololikashvili intentó obtener un tercer mandato sin elecciones democráticas, acción rechazada que evidenció sus intenciones de perpetuarse en el poder
  • El nombre del georgiano aparece vinculado a investigaciones que involucran a Víctor de Aldama y Begoña Gómez, sugiriendo un patrón de uso de instituciones públicas para fines privados

Un viaje a Bolivia protagonizado por el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y Zurab Pololikashvili, el georgiano que fue secretario general de la Organización Mundial del Turismo (OMT), ha salido a la luz en medio de una serie de investigaciones que exponen un complejo entramado de influencias políticas y negocios cuestionables. Según documentación de las pesquisas judiciales, Zapatero convocó al máximo dirigente de la OMT para que "consiga todo" con los empresarios locales, en lo que aparenta ser un intento de apalancar negocios a través de su red de contactos internacionales. El caso ha vuelto a poner bajo el foco mediático la gobernanza de las organizaciones internacionales y las prácticas que rodean a los círculos de poder en España.

Pololikashvili, de nacionalidad georgiana, fue elegido secretario general de la OMT en 2017 y durante su mandato buscó consolidar su posición en una organización con sede en Madrid que agrupa a más de 160 países miembros. Sin embargo, su trayectoria en el cargo estuvo marcada por controversias y cuestionamientos sobre sus métodos de gestión. El nombre del funcionario internacional ha aparecido vinculado a otras investigaciones que involucran al empresario Víctor de Aldama y a Begoña Gómez, pareja del presidente del Gobierno, en un contexto donde se analiza la posible utilización de estructuras públicas para beneficio privado. Estos vínculos han intensificado el escrutinio sobre las conexiones entre organismos internacionales y actores políticos españoles.

La polémica reelección sin precedentes

Uno de los aspectos más controvertidos de la carrera de Pololikashvili fue su intento de obtener un tercer mandato como secretario general de la OMT sin convocar a elecciones democráticas, una medida extraordinaria que generó rechazo dentro de la organización. Fuentes de la institución turística señalaron que el procedimiento propuesto por el dirigente georgiano se alejaba de las prácticas habituales de gobernanza y levantó sospechas sobre sus intenciones de perpetuarse indefinidamente en el cargo. Este movimiento, considerado por muchos analistas como un intento de "eternizarse" en la posición, evidenció las tensiones internas en la organización y puso de manifiesto las debilidades en los mecanismos de control y supervisión de los organismos internacionales con sede en territorio español.

La iniciativa de Pololikashvili para modificar los estatutos de la OMT sin seguir los procedimientos regulares fue rechazada finalmente por la asamblea general de la organización, lo que marcó un punto de inflexión en su liderazgo. Este rechazo institucional llegó en un momento donde ya eran evidentes las vinculaciones entre el dirigente y diversos actores cuestionados en investigaciones judiciales españolas. El fracaso de su estrategia para mantener el poder sin legitimación electoral representó un quiebre significativo que antecedió a su posterior caída definitiva de la posición de poder.

El entramado de investigaciones y conexiones sospechosas

Las investigaciones que actualmente rodean a Pololikashvili revelan un entramado complejo de conexiones con figuras clave del escándalo político español reciente. Su nombre aparece en expedientes judiciales junto al de Víctor de Aldama, empresario investigado por múltiples delitos, y en relación con actividades que involucraban a Begoña Gómez. Estos vínculos han llevado a los fiscales a analizar si existió un patrón de utilización de posiciones de poder en organismos internacionales para facilitar operaciones comerciales que beneficiaran a redes específicas de empresarios y políticos. El supuesto viaje de Zapatero a Bolivia, donde se habría comprometido a intermediar negocios a través de su acceso a contactos empresariales, encaja perfectamente en este patrón investigativo.

Lo que hace particularmente preocupante este caso es que involucra instituciones públicas internacionales con sede en España, lo que implica un potencial abuso de recursos y legitimidad institucional para fines privados. La OMT, como organismo de las Naciones Unidas especializado en turismo, posee un prestigio internacional significativo y acceso a redes de decisores públicos y privados en más de 160 países. Utilizar esta plataforma y los contactos generados a través de ella para operaciones comerciales privadas representa una corrupción de los propósitos de la institución y un abuso de la confianza depositada por los países miembros.

Implicaciones para la gobernanza internacional

Este caso ilustra vulnerabilidades críticas en los sistemas de supervisión de organismos internacionales con sede en territorios nacionales específicos. Aunque estas organizaciones operan bajo marcos de autonomía, la realidad demuestra que pueden convertirse en espacios donde se tejen redes de influencia política nacional sin que existan controles suficientes. La ausencia de mecanismos robustos de auditoría independiente y la falta de transparencia en las operaciones comerciales relacionadas con estos organismos permiten que se desarrollen dinámicas de corrupción. España, como país anfitrión de la OMT, ha visto cuestionada su capacidad de supervisión sobre estas instituciones internacionales.

El caso también refleja una realidad incómoda en los círculos de poder españoles: la facilidad con que se establen conexiones entre expresidentes, funcionarios internacionales, empresarios bajo investigación y parejas de altos cargos públicos. Estas redes informales operan frecuentemente fuera de los marcos regulatorios formales, aprovechando la ambigüedad que rodea las actividades de personajes públicos una vez que dejan cargos electivos. A medida que las investigaciones judiciales avanzan, es probable que emerjan más detalles sobre la extensión y naturaleza exacta de estos vínculos. Lo que está claro es que el caso de Pololikashvili y su conexión con Zapatero marca un hito en la comprensión de cómo operan las redes de influencia transnacionales y cómo pueden comprometer la integridad de instituciones públicas internacionales.