Junio registra más de mil muertes por calor extremo, la cifra más alta del mes
El sistema de monitorización del ISCIII documenta 1.028 fallecimientos atribuibles a las olas de calor durante junio, estableciendo un récord histórico para este período.
Imagen: 20minutos ES
Lo esencial
- 1.028 fallecimientos por calor en junio, cifra máxima registrada para este mes
- Datos procedentes del sistema MoMo del ISCIII, activo desde 2015
- Personas mayores y con enfermedades crónicas son las más vulnerables
Durante el mes de junio se registraron 1.028 muertes atribuibles al calor extremo, convirtiéndose en la cifra más elevada jamás documentada para este mes en España. Según datos divulgados este miércoles por el sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), dependiente del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), la cifra supone un aumento significativo respecto a años anteriores y refleja el impacto creciente de las temperaturas extremas en la población.
El sistema MoMo, que lleva en funcionamiento desde 2015, permite hacer un seguimiento detallado de la mortalidad diaria en España y detectar patrones asociados a factores externos como las olas de calor. Los datos de este mes representan no solo un hito negativo para junio específicamente, sino también una tendencia preocupante en la relación entre cambios climáticos y mortalidad en el territorio español. Esta cifra subraya la vulnerabilidad de ciertos grupos poblacionales ante las temperaturas extremas.
Un problema de salud pública cada vez más grave
El incremento en muertes relacionadas con el calor durante junio refleja la intensidad de las olas de calor que han azotado diferentes regiones del país. Expertos en salud pública han señalado que personas mayores, aquellas con enfermedades crónicas previas y quienes viven en condiciones precarias son especialmente vulnerables a los efectos adversos del calor extremo.
Las autoridades sanitarias han insistido en la importancia de medidas preventivas durante períodos de altas temperaturas, incluyendo hidratación constante, el uso de espacios frescos durante las horas más calurosas y especial atención a personas de riesgo. Los sistemas de alerta temprana y los planes de protección a la población durante olas de calor se han convertido en instrumentos cada vez más necesarios en la gestión de la salud pública.
Estos datos publicados por el ISCIII confirman que el fenómeno de mortalidad por calor extremo no es coyuntural sino estructural, demandando respuestas coordinadas desde múltiples sectores: sanitario, urbanístico y ambiental. La cifra de 1.028 muertes en junio es un llamamiento urgente para implementar políticas más ambiciosas de adaptación climática y protección de la población vulnerable ante eventos climáticos extremos.
Fuente original: 20minutos ES