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La Corte Suprema estadounidense inflige tres golpes judiciales a Trump

La máxima corte rechaza despidos políticos, respalda votación por correo y desestima apelación en caso Carroll, mientras decide sobre ciudadanía automática.

Por Redacción 2026-06-30 Fuente: France 24 ES 0 vistas ⏱ calculando…
La Corte Suprema estadounidense inflige tres golpes judiciales a Trump

Imagen: France 24 ES

Lo esencial

  • Corte Suprema rechaza despido de economista Lisa Cook de la Reserva Federal, reafirmando independencia de agencias federales
  • Máximo tribunal respalda votación por correo contra críticas presidenciales, con solo 0.0025% de fraude documentado históricamente
  • Desestima apelación de Trump en caso de Jean Carroll, ratificando condena a pagar indemnización por difamación

La Corte Suprema de Estados Unidos ha propinado un conjunto de reveses judiciales al expresidente Donald Trump en las últimas semanas, en decisiones que ponen de manifiesto los límites del poder presidencial y reafirman principios fundamentales del sistema electoral estadounidense. En tres fallos separados, la máxima instancia judicial del país ha rechazado intentos de despido de funcionarios públicos por motivaciones políticas, ha respaldado los procedimientos de votación por correo frente a las críticas presidenciales, y ha desestimado una apelación del magnate neoyorquino relacionada con la demanda de difamación presentada por la periodista Jean Carroll. Estas decisiones llegan en un contexto de creciente tensión entre el ejecutivo y el poder judicial, mientras se espera una resolución crucial sobre la ciudadanía automática por nacimiento en territorio estadounidense.

El sistema judicial estadounidense cuenta con mecanismos de separación de poderes diseñados hace más de dos siglos para evitar concentraciones excesivas de autoridad. Sin embargo, en los últimos años se ha cuestionado repetidamente hasta qué punto estos mecanismos funcionan efectivamente cuando un presidente intenta ejercer facultades más allá de sus atribuciones constitucionales. Los precedentes judiciales establecen que ciertos funcionarios, especialmente aquellos en agencias independientes con mandatos fijos, no pueden ser despedidos a voluntad presidencial sin causa justificada. Este principio ha sido reafirmado múltiples veces, pero sigue siendo objeto de controversia política.

El rechazo al despido de la economista Lisa Cook

El primer golpe judicial para Trump se materializa con el rechazo de la Corte Suprema al intento de destituir a Lisa Cook, economista que forma parte de la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal de Estados Unidos. Cook, nombrada durante la administración Biden, ha enfrentado críticas repetidas de Trump, quien ha argumentado que sus políticas monetarias son perjudiciales para la economía estadounidense. Sin embargo, la Corte determinó que el presidente no posee autoridad para remover arbitrariamente a miembros de agencias independientes sin causa válida según sus estatutos fundacionales. Esta decisión refuerza un principio establecido en fallos previos, como el caso Humphrey's Executor versus Estados Unidos de 1935, que protege la independencia de estas instituciones frente a presiones políticas directas.

La economista Cook se ha convertido en un símbolo de las tensiones políticas sobre la política monetaria estadounidense. Su nombramiento fue celebrado por sectores progresistas como un avance en la diversidad de la Junta de Gobernadores, mientras que críticos conservadores argumentan que sus posiciones han contribuido a presiones inflacionarias. El intento de despido de Trump buscaba ejercer control directo sobre las decisiones de política monetaria, algo que la estructura legal estadounidense deliberadamente impide. La decisión de la Corte Suprema subraya que, aunque un presidente puede criticar públicamente a los funcionarios de agencias independientes, carece de poder para removerlos únicamente por desacuerdos políticos.

Validación de la votación por correo y el caso Jean Carroll

En un segundo revés, la Corte Suprema ha respaldado expresamente los procedimientos de votación por correo, rechazando implícitamente las argumentaciones de Trump sobre fraude electoral generalizado. A pesar de las críticas presidenciales sostenidas durante años, no existe evidencia verificada de fraude masivo en sistemas de voto por correo. Según datos del Election Assistance Commission, únicamente 0.0025% de los votos emitidos por correo en elecciones federales han presentado problemas documentados de fraude. El respaldo judicial a estos procedimientos es particularmente significativo considerando que la pandemia de COVID-19 aceleró la adopción de sistemas de votación remota en todo el país.

Simultáneamente, la Corte Suprema ha desestimado la apelación de Trump en el litigio presentado por Jean Carroll, la periodista que lo acusó de difamación y agresión sexual. Esta decisión ratifica un fallo anterior que ordenó al expresidente pagar una indemnización sustancial a Carroll. El caso ha sido emblemático de las batallas legales que rodean la vida de Trump, generando precedentes importantes sobre la responsabilidad civil de figuras públicas. La desestimación de la apelación cierra una etapa en este litigio específico, aunque otros procedimientos judiciales contra el magnate continúan en diferentes jurisdicciones.

Estas decisiones se producen en un contexto donde la administración Trump ha presentado múltiples desafíos legales a instituciones y procedimientos establecidos. Los analistas constitucionales señalan que la insistencia en cuestionar mecanismos electorales probados ha generado una mayor polarización alrededor de procesos que históricamente gozaban de apoyo bipartidista. La validación judicial de estos procedimientos sugiere que los tribunales consideran que los ataques contra el voto por correo carecen de fundamentación legal sólida.

El próximo desafío: ciudadanía automática y la 14ª Enmienda

El enfoque judicial se dirigirá ahora hacia una cuestión constitucional de alcance histórico: si el presidente puede modificar las normas relativas a la ciudadanía automática en Estados Unidos. La 14ª Enmienda, ratificada en 1868 tras la Guerra Civil, establece que "toda persona nacida en Estados Unidos y sujeta a su jurisdicción es ciudadana". Este principio, conocido como "derecho de suelo" (jus soli), ha sido fundamental en la política de inmigración estadounidense durante más de 150 años. Trump ha expresado su intención de modificar estas normas mediante orden ejecutiva, algo que los expertos legales señalan como constitucionalmente problemático.

La decisión que emita la Corte Suprema sobre este tema podría redefinir la ciudadanía estadounidense y tendría implicaciones profundas para millones de personas, especialmente para hijos de inmigrantes nacidos en territorio estadounidense. Los analistas constitucionales debaten intensamente sobre si una orden ejecutiva podría modificar lo que consideran está explícitamente establecido en el texto constitucional, o si sería necesaria una enmienda constitucional formal aprobada por ambas cámaras del Congreso y ratificada por tres cuartas partes de los estados. Esta decisión será crucial para determinar los límites del poder ejecutivo y la estabilidad de instituciones clave del sistema estadounidense.

El conjunto de fallos recientes de la Corte Suprema refleja una tendencia consistente: el poder judicial estadounidense ha establecido límites claros al ejercicio del poder presidencial cuando este intenta vulnerar principios constitucionales o procedimientos electorales establecidos. Aunque Trump mantiene opciones de continuar con batalla legales en instancias inferiores, estos reveses en la máxima corte sugieren que cualquier intento de modificar radicalmente sistemas electorales o procedimientos de ciudadanía enfrentará obstáculos legales significativos. La próxima decisión sobre ciudadanía automática será definitoria para entender el alcance real de estos límites judiciales en la práctica constitucional estadounidense contemporánea.