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La filosofía de Epicuro: "Ser feliz es que no duela", según Sztajnszrajber

El filósofo argentino reflexiona sobre el concepto de realización personal a través de una máxima del pensador griego que trasciende los siglos.

Por Redacción 2026-06-27 Fuente: La Nacion AR 1 vistas ⏱ calculando…
La filosofía de Epicuro: "Ser feliz es que no duela", según Sztajnszrajber

Imagen: La Nacion AR

Lo esencial

  • Epicuro propone que la felicidad radica en la ausencia de dolor físico y mental
  • Sztajnszrajber rescata esta filosofía antigua como guía práctica para la vida moderna
  • La realización personal no requiere logros espectaculares sino eliminación del sufrimiento innecesario

En una entrevista exclusiva, el filósofo y comunicador Darío Sztajnszrajber abordó uno de los conceptos más relevantes de la filosofía antigua y su aplicabilidad en la vida contemporánea. A través de una reflexión profunda sobre las ideas de Epicuro, el especialista argentino rescata una máxima que considera fundamental para entender la felicidad: "Ser feliz es que no duela".

Epicuro, el filósofo griego nacido en el siglo IV antes de Cristo, ha sido históricamente malinterpretado. Mientras la cultura popular asocia su nombre con el hedonismo desenfrenado y la búsqueda indiscriminada del placer, la realidad de su pensamiento es considerablemente más compleja y reflexiva. Sztajnszrajber destaca en su análisis cómo la filosofía epicúrea se centra en la ausencia de dolor físico y mental como base fundamental para alcanzar la felicidad, alejándose del concepto vulgar de exceso.

La realización como ausencia de sufrimiento

En su reflexión, el comunicador profundiza en cómo la noción de "sentirse realizado" no necesariamente implica logros espectaculares o acumulación de experiencias extremas. Por el contrario, Epicuro proponía que la verdadera satisfacción emerge cuando se logra eliminar el dolor innecesario de nuestras vidas. Esta perspectiva invita a repensar los valores contemporáneos sobre el éxito y la felicidad, frecuentemente ligados a la productividad y la superación constante.

La máxima epicúrea funciona como un mantra diario para quienes buscan una vida equilibrada. Sztajnszrajber subraya que adoptar esta filosofía implica hacer evaluaciones conscientes sobre qué actividades, relaciones y decisiones generan sufrimiento innecesario en nuestras existencias. La aplicación práctica de este principio requiere honestidad y disposición para cuestionar patrones de comportamiento profundamente arraigados en la cultura de la urgencia y la exigencia.

En el contexto actual, marcado por la aceleración digital y las presiones sociales constantes, el pensamiento epicúreo adquiere una relevancia particular. Sztajnszrajber sugiere que recuperar esta reflexión antigua permite reconectar con necesidades fundamentales frecuentemente ignoradas: el descanso genuino, las relaciones auténticas y la ausencia de ansiedad como estados deseables.

La invitación final del filósofo es a considerar que la felicidad no es un destino lejano que requiere sacrificios perpetuos, sino un estado presente alcanzable mediante la reducción consciente del dolor. Esta perspectiva, lejos de ser pasiva, demanda una deliberación activa sobre qué merece ocupar lugar en nuestras vidas y qué debe ser descartado para lograr el bienestar integral.