La maestra de Piura que recorre 7 horas cada semana para enseñar en la sierra
María Catalán Navarro viaja desde Sullana hasta Huacas Alto cada domingo para brindar educación inicial a niños de una comunidad rural de Ayabaca.
Imagen: Diario Uno
Lo esencial
- Docente viaja 7 horas semanales desde Sullana hasta Ayabaca para enseñar
- Trabaja en programa PAIS del Midis en caserío de Huacas Alto
- Imparte educación inicial a niños de zona rural de difícil acceso
María Catalán Navarro, una docente de 40 años originaria de Sullana, ha convertido su trayecto semanal de siete horas en un acto de compromiso educativo. Cada domingo abandona su hogar para llegar hasta el caserío de Huacas Alto, en el distrito de Ayabaca, en la región Piura, donde imparte clases a niños de educación inicial que de otro modo carecerían de acceso a una enseñanza estructurada.
La dedicación de Catalán Navarro forma parte del Programa de Apoyo Integral al Sector Rural (PAIS) del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), que funciona a través de los Tambos. Estas instituciones actúan como espacios comunitarios de aprendizaje en zonas rurales de difícil acceso, permitiendo que maestros voluntarios como María lleguen a poblaciones vulnerables. Desde el inicio del ciclo escolar, ha mantenido esta ardua rutina sin interrupciones, priorizando la formación de los pequeños por encima de las dificultades geográficas y logísticas.
Una vocación que trasciende distancias
El caso de María Catalán representa un fenómeno común en el Perú rural: maestros que se desplazan largas distancias en condiciones precarias para garantizar que niños en zonas remotas accedan a educación de calidad. Su compromiso refleja no solo una responsabilidad profesional, sino una vocación genuina por transformar oportunidades en comunidades olvidadas por las políticas de inversión estatal.
La región de Piura enfrenta desafíos significativos en cobertura educativa, especialmente en educación inicial. Localidades como Huacas Alto, alejadas de centros urbanos y con infraestructura limitada, dependen de iniciativas como PAIS y del esfuerzo personal de educadores dedicados. El viaje dominical de María es una ventana a la realidad de miles de docentes en el Perú que laboran en condiciones adversas.
El Programa PAIS del Midis ha identificado que la educación inicial en zonas rurales es crítica para el desarrollo infantil temprano. Al contar con maestros como Catalán Navarro, estas comunidades logran ofrecer espacios seguros donde los niños pueden iniciar su formación académica mientras se fortalecen vínculos sociales y culturales locales.
La historia de María Catalán Navarro ejemplifica cómo la educación en el Perú profundo depende, en gran medida, de la voluntad individual de profesionales que están dispuestos a recorrer caminos difíciles. Su labor, aunque reconocida localmente, permanece invisible para la mayoría, siendo un recordatorio de la urgencia de fortalecer políticas que reconozcan y apoyen el trabajo de maestros rurales en el país.
Fuente original: Diario Uno