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Nacho Levy rompe el silencio tras denuncia de Celicia Ce y pide perdón

El periodista anuncia que profundizará en tratamiento de salud mental y niega haber sido un impostor en el movimiento social.

Por Redacción 2026-06-30 Fuente: La Nacion AR 0 vistas ⏱ calculando…
Nacho Levy rompe el silencio tras denuncia de Celicia Ce y pide perdón

Imagen: La Nacion AR

Lo esencial

  • Nacho Levy rompe su silencio tras denuncia de Celicia Ce y expresa su disposición a pedir disculpas públicamente
  • El periodista anuncia que profundizará en tratamiento de salud mental y rechaza haber sido un impostor en espacios de activismo social
  • El caso visibiliza tensiones sobre autenticidad y dinámicas de poder en movimientos sociales argentinos y abre debate sobre responsabilidad personal

Nacho Levy, reconocido periodista y comunicador argentino vinculado a movimientos sociales, rompió por primera vez el silencio después de la denuncia pública realizada por Celicia Ce, generando una de las controversias más relevantes en el ámbito mediático y activista del país en los últimos meses. En una declaración que marca un punto de inflexión en la crisis reputacional que enfrenta, Levy expresó su disposición a pedir disculpas y anunció cambios significativos en su vida personal, particularmente en lo que respecta a su salud mental. Sus palabras llegan en un contexto de creciente sensibilidad social respecto a las denuncias de acoso y abuso de poder, temas que han cobrado relevancia global a través de movimientos como #MeToo.

La denuncia de Celicia Ce había generado considerable repercusión en redes sociales y medios especializados, visibilizando acusaciones que cuestionaban la conducta de Levy y su posición dentro de espacios de activismo social. Hasta este momento, el periodista había mantenido un perfil bajo, sin realizar pronunciamientos públicos sobre los señalamientos en su contra. Este silencio, común en estrategias de crisis comunicacional, es frecuentemente interpretado de manera negativa por la opinión pública, que tiende a valorar las respuestas rápidas y el reconocimiento de responsabilidades en contextos de controversia. La decisión de Levy de hablar ahora sugiere una evaluación cuidadosa de la situación y sus consecuencias a mediano plazo.

Las disculpas y el compromiso con la salud mental

En su primer pronunciamiento formal, Nacho Levy manifestó la necesidad de "pedirles perdón" a quienes se sintieron afectados por sus acciones, reconociendo implícitamente algún grado de responsabilidad en los hechos denunciados. Este reconocimiento es particularmente significativo en contextos donde las figuras públicas a menudo optan por negar, minimizar o judicializar las acusaciones en su contra. Complementando esta declaración, Levy anunció que "profundizará" en un tratamiento de salud mental, lo que podría interpretarse como un reconocimiento de que sus conductas podrían estar vinculadas a problemas emocionales o psicológicos no resueltos. Este enfoque de vincular responsabilidad personal con atención psicológica es cada vez más común entre personalidades públicas que buscan reconstruir su imagen y demostrar compromiso genuino con el cambio.

La mención explícita al tratamiento de salud mental abre un debate importante sobre la relación entre bienestar psicológico y conductas problemáticas. Estudios en psicología social indican que muchas personas que incurren en conductas de abuso o acoso pueden presentar antecedentes de traumas no procesados, problemas de control de impulsos o trastornos de la personalidad. Sin embargo, es crucial señalar que la salud mental no puede ser utilizada como justificación o minimización de actos que afecten los derechos de otras personas. El reconocimiento de Levy sobre la necesidad de tratamiento debe ser interpretado como un paso para la responsabilidad personal, no como una excusa.

El debate sobre la autenticidad en movimientos sociales

Un aspecto particular de la declaración de Levy fue su negación de haber sido un "impostor en el movimiento social". Esta afirmación es reveladora, ya que sugiere que parte de las críticas en su contra incluían cuestionamientos sobre su genuinidad y compromiso con las causas que ostensiblemente representaba. La figura del activista de escritorio o el "falso aliado" es un tema recurrente en debates progresistas, donde se critica a personas que lucran o ganan capital social de movimientos sin verdadero compromiso con sus valores fundamentales. La insistencia de Levy en este punto sugiere que esta acusación en particular le afecta significativamente, aunque su negación no necesariamente cierra el debate sobre su rol y motivaciones.

Los movimientos sociales en Argentina, especialmente aquellos vinculados con derechos humanos, justicia social y activismo comunitario, han experimentado un crecimiento exponencial en la última década. Estos espacios, que históricamente han sido liderados por personas comprometidas frecuentemente desde contextos precarios, han atraído progresivamente a comunicadores y profesionales de medios que amplifican sus mensajes. Esta intersección entre activismo y profesionalismo mediático ha generado tensiones constructivas pero también ha abierto espacios para prácticas cuestionables, donde algunos actores utilizan la legitimidad de las causas sociales para beneficio personal. La controversia de Levy se inscribe en este contexto más amplio de escrutinio sobre autenticidad y coherencia en espacios de activismo.

Perspectivas y consecuencias futuras

A partir de este pronunciamiento, la trayectoria de Nacho Levy enfrenta múltiples escenarios posibles. Su voluntad de disculparse y buscar tratamiento especializado podría interpretarse como un paso hacia la redención personal, aunque la credibilidad de estas declaraciones dependerá de acciones concretas verificables en el tiempo. En paralelo, el caso ha servido como catalizador para conversaciones más amplias sobre dinámicas de poder en espacios que se suponen igualitarios y progresistas, revelando que estos espacios no están inmunes a las patologías que afectan al resto de la sociedad. La denuncia de Celicia Ce y la respuesta de Levy representan un momento de prueba para los valores que proclaman estos movimientos.

Las implicaciones de este caso trascienden la situación individual de un periodista. Plantean interrogantes fundamentales sobre cómo se construye confianza en espacios públicos, cómo se procesan las denuncias y cómo se balancea la responsabilidad personal con la oportunidad de cambio y redención. A medida que la sociedad se vuelve más sensible a estas dinámicas, es probable que veamos más pronunciamientos similares, donde figuras públicas reconocen errores y buscan cambios. Sin embargo, la verdadera medida del cambio no será lo que se diga ahora, sino las acciones concretas que sigan a estas palabras en los meses y años venideros. Para Levy, el camino hacia la reconstrucción de credibilidad será largo y requerirá consistencia, transparencia y resultados verificables en su tratamiento y en su relación con los espacios que frecuenta.