Perú invertirá USD 5,376 millones en dos megaproyectos ferroviarios en el sur
El MTC presenta los ferrocarriles Chinchero-Cusco e Imata-Espinar-Cotabambas, que transformarán la conectividad de tres regiones andinas.
Imagen: Andina
Lo esencial
- Inversión de USD 5,376 millones en dos proyectos ferroviarios: Chinchero-Cusco e Imata-Espinar-Cotabambas
- Beneficiará a 45,000 empleos directos en construcción y 8,000 permanentes, con reducción de costos de transporte de 25-35%
- Conectará regiones productivas de Cusco, Arequipa y Apurímac, mejorando competitividad agrícola y minera del sur peruano
El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) del Perú ha anunciado la implementación de dos ambiciosos proyectos ferroviarios que demandará una inversión conjunta de 5,376 millones de dólares y que está destinada a revolucionar la infraestructura de transporte en la región sur del país. Estos megaproyectos, presentados a través de la Dirección General de Programas y Proyectos de Transportes, buscan conectar nuevas rutas en las regiones de Cusco, Arequipa y Apurímac, territorios históricamente desconectados de las principales arterias viales nacionales. La iniciativa responde a una estrategia nacional de modernización que reconoce la importancia geográfica y económica del sur peruano en el desarrollo continental.
El transporte ferroviario en Perú ha jugado un papel histórico fundamental desde la época colonial, pero ha experimentado un declive significativo en las últimas décadas debido a la priorización de carreteras y la falta de inversión estatal. El ferrocarril trasandino que conectaba Lima con La Paz fue durante más de un siglo el eje del comercio regional, pero la infraestructura ferroviaria peruana se ha visto limitada en las últimas décadas a líneas específicas de carga como el Ferrocarril Central. Este nuevo impulso del MTC representa un cambio de política que reconoce las ventajas del transporte ferroviario: menor consumo de combustible, mayor capacidad de carga y menor impacto ambiental comparado con el transporte por carretera.
Los dos grandes proyectos: características y alcance
El primero de los proyectos, denominado Ferrocarril Chinchero-Cusco, busca conectar la localidad de Chinchero en la región de Apurímac con la capital cusqueña, lo que facilitará el transporte de carga agrícola, minera e industrial desde la sierra sur hacia los mercados principales. Este corredor ferroviario tendría una extensión aproximada que atravesaría territorios de difícil acceso por carretera, reduciendo significativamente los tiempos de transporte y los costos logísticos para las empresas locales. El proyecto incluiría modernización de estaciones, sistemas de señalización digital y capacidad para trenes de carga de alta tonelaje.
El segundo proyecto, el Ferrocarril Imata-Espinar-Cotabambas, está diseñado para conectar estos tres distritos estratégicamente ubicados en las provincias de Arequipa y Apurímac, regiones que concentran importantes operaciones mineras, ganadería de altura y producción agrícola. Este corredor tendría especial relevancia para el transporte de minerales desde los yacimientos de la zona hacia los puertos de Arequipa y potencialmente hacia otras salidas al Pacífico. Ambos proyectos incluirían infraestructura complementaria como depósitos de carga, plantas de mantenimiento y sistemas de control operativo integrados que permitirían la interconexión entre ambos ferrocarriles.
Impacto económico y social proyectado
Los expertos en infraestructura estiman que estos proyectos generarían aproximadamente 45,000 empleos directos durante la fase de construcción y 8,000 empleos permanentes una vez operativos. Además, se espera que reduzcan los costos de transporte en la región entre 25% y 35%, lo que repercutiría en precios más competitivos para los productos regionales en los mercados nacionales e internacionales. Las regiones de Cusco, Arequipa y Apurímac, que en conjunto representan aproximadamente el 12% del PBI nacional, verían potenciado su desarrollo económico a través de una conectividad mejorada que facilitaría la integración con cadenas de valor globales.
Para los productores locales, particularmente pequeños y medianos empresarios agrícolas y mineros, la implementación de estos ferrocarriles significaría una reducción sustancial en sus costos operativos y una mayor competitividad. Los agricultores de papa nativa, quinua y otros productos andinos, junto con ganaderos de camélidos sudamericanos, tendrían acceso a mercados nacionales de manera más eficiente. Desde la perspectiva social, la infraestructura ferroviaria también mejoraría la movilidad de pasajeros en zonas rurales, facilitando acceso a servicios de salud, educación y oportunidades comerciales para comunidades andinas con históricos problemas de aislamiento geográfico.
La presentación de estos proyectos por parte del MTC constituye un punto de inflexión en la política de infraestructura peruana, demostrando una apuesta seria por diversificar los modos de transporte más allá de la dependencia casi exclusiva de las carreteras. Con una inversión combinada de 5,376 millones de dólares, estos ferrocarriles están llamados a convertirse en pilares del desarrollo económico sur regional en los próximos años, aunque su ejecución dependerá de la disponibilidad de financiamiento, la estabilidad política y la gestión eficiente de las fases de construcción y operación que se avecinan.
Fuente original: Andina